16 consejos para hacer el Camino Lebaniego

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Hacer el Camino Lebaniego es una experiencia gratificante a nivel personal, espiritual y físico. Aquí tienes algunos consejos prácticos que te pueden ser útiles para tu peregrinación:

  1. Te recomendamos hacerlo en cuatro o cinco etapas.
    Recorrer el Camino Lebaniego en tres etapas supone dos etapas largas, en las que acumularemos una gran cantidad de desnivel, sobre todo la de Cades-Cabañes. Te aconsejamos hacerlo en cuatro etapas (dividiendo la etapa Cades-Cabañes en dos: Cades-Cicera y Cicera-Cabañes). Si dispones de cinco días y puedes dividir la primera etapa (San Vicente de la Barquera – Cades) también en dos, muchos mejor. En cuatro o cinco etapas disfrutarás más del recorrido y aprovecharás la tarde para descansar o conocer los parajes naturales o monumentos históricos situados en los alrededores de tu alojamiento.
  2. Planifícalo con antelación.
    Prepara la ruta, albergues y servicios disponibles antes de partir. La ruta está señalizada, pero en ocasiones hay itinerarios alternativos a la “ruta oficial” que es bueno conozcas, pues te pueden permitir ir por caminos con menos asfalto, mejor paisaje o por lugares de mayor interés.
  3. Reserva con anticipación el alojamiento en Albergues, Posadas, casas rurales…
    Los alojamientos a lo largo del Camino Lebaniego tienen plazas limitadas. No lo dejes para el último momento, y menos para hacerlo sobre la marcha, pues las opciones de alojamiento a lo largo del Camino son escasas.
  4. Equipo adecuado.
    Usa calzado cómodo. En época de lluvia utiliza botas impermeables que te sean cómodas. Lleva ropa y equipamiento apropiados para las condiciones climáticas, considerando tanto el sol como la lluvia, por lo que es recomendado contar con elementos de protección solar. Todo ello sin cargarte demasiado peso en la mochila. La ligereza es clave. Es mejor alquilar mantas o edredones en los albergues que cargar el peso de un saco de dormir. Agradecerás llevar unas zapatillas muy ligeras para tu estancia en los albergues o posadas.
  5. Preparación Física.
    Antes de empezar, realiza caminatas más cortas para preparar tu cuerpo. El Camino Lebaniego lo puedes adaptar a tu nivel (y disfrutarlo más) haciéndolo en cuatro o cinco etapas, pero – en cualquier caso- tendrás que caminar un mínimo de alrededor de 15 kilómetros diarios, y superar en algún tramo desniveles, que sin ser excesivos, te exigirán estar en buena forma física. No tienes que ser un atleta, ni volverte loco entrenando pero sí estar acostumbrado a algo tan simple como caminar.
  6. Botiquín de Primeros Auxilios.
    Lleva un botiquín básico con vendajes, analgésicos, antiinflamatorios y cualquier medicación personal necesaria, así como elementos para prevenir ampollas como vaselina, compeed, desinfectantes, etc… El botiquín será el mejor seguro en tu Camino.
  7. Documentación.
    Asegúrate de llevar contigo documentación como pasaporte, tarjeta sanitaria y credencial del peregrino, que te permitirá sellarla a lo largo del Camino. Lleva dinero en metálico para los pagos que tengas que hacer.
  8. Hidratación y Alimentación.
    Mantente bien hidratado y lleva contigo alguna barrita energética o similar. A lo largo del Camino, encontrarás pocos lugares para comprar comida. Fuentes para coger agua sí que hay a lo largo del camino.
  9. Haz tu camino con seguridad.
    En la actualidad existen muchas aplicaciones móviles que nos permiten compartir nuestra ubicación o conocer con exactitud el posicionamiento de nuestro terminal móvil, así como llamar a los servicios de emergencias. Una de esas aplicaciones es AlertCops, la cual ha sido desarrollada por el Ministerio del Interior convirtiéndose en una herramienta esencial para garantizar la seguridad de las personas, especialmente en eventos de gran magnitud como es la celebración del Camino Lebaniego. En ella nos encontraremos una serie de beneficios para los Peregrinos como tener una respuesta inmediata ante situaciones de emergencia, estar conectados directamente con los servicios de seguridad o la suscripción al servicio Guardián, donde tu ubicación será enviada periódicamente a quien tú designes para que puedas ser localizado en caso de emergencia.
    Descarga AlertCops, camina con confianza y disfruta de la belleza del camino Lebaniego.
  10. Todas las épocas del año son interesantes para hacer el Camino Lebaniego.
    Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes. En invierno el clima será más duro y contarás con menos servicios, pero también disfrutarás de una mayor soledad. La primavera y el otoño son las épocas más recomendables para hacer el Camino Lebaniego. El verano es la época en que coincidirás con más peregrinos. El Valle de Liébana tiene un microclima especial que hace que el tiempo siempre sea, por lo general, mejor de lo que prevén las aplicaciones.
  11. Detente a conversar con la gente del lugar.
    Aunque el Camino Lebaniego pasa por zonas muy poco habitadas es una gran oportunidad para conocer la forma de vida, preocupaciones y cultura de la gente local. Conversar con ellos puede añadir una dimensión muy interesante a la experiencia del Camino.
  12. Escoge tu propio ritmo.
    No te sientas presionado por seguir el ritmo de otros peregrinos y caminantes. Disfruta del viaje, escucha tu cuerpo y haz paradas cuando sea necesario.
  13. Cobertura de teléfono móvil y carga de dispositivos.
    Asegúrate de que tu teléfono móvil y cámara de fotos estén cargados al iniciar la jornada. Considera llevar un cargador portátil. Hay tramos del Camino Lebaniego en los que -dependiendo también mucho de tu compañía de telefonía- no tendrás cobertura.
  14. Cuida el medio ambiente.
    Respeta el entorno natural y cultural por donde pases. Lleva contigo una bolsa para la basura y sigue las normativas locales. Al hacer tus necesidades: apártate del Camino y no dejes huella. Llévate el papel y otros utensilios higiénicos que hayas utilizado, no los dejes en el Camino. El Camino tras tu paso tiene que quedar tal y como lo encontraste. Es esencial adoptar una actitud responsable, cívica y ecológica.
  15. Mantén un diario de viaje.
    Escribe tus pensamientos, reflexiones, experiencias… en un diario de viaje. En papel. No te arrepentirás: te servirá para revivir esos momentos, aconsejar a otros amigos que quieran hacer el Camino, a no olvidar nada si quieres volver a realizarlo…
  16. Facilita el trabajo a la gente que te atiende en los albergues, posadas, casas rurales…
    Excepto escasas excepciones, no cuentan con ninguna ayuda pública y lo hacen por la pasión que representa para ellos atender y ayudar a la gente que hace el Camino Lebaniego. Tener o gestionar un alojamiento en el Camino Lebaniego -sobre todo en las épocas más duras del año- no es un negocio, sino un estilo de vida en el que prima la ilusión por contribuir a que la experiencia de los peregrinos sea lo mejor posible. Tienes que entender que aunque harán todo lo posible por atenderte, sus medios son limitados debido al entorno rural en que se encuentran.

El Camino Lebaniego es ante todo un viaje interior, en el que vivirás sorpresas y cambios inesperados que lo convertirán en una experiencia que no te imaginabas antes de iniciarlo,

Recuerda que cada peregrinaje es único.

¡Buen camino!